jueves, 22 de agosto de 2013

El cuarto vacío: el fin de una era

Escrito a mano el 18 de agosto de 2013, la noche antes de regresar a Puerto Rico y sin internet en mi apartamento.

Ha sido un verano muy loco después de mi graduación. Trabajé como asistente de fotógrafo para un amigo mío de la maestría, pero a la misma vez enviaba solicitudes para conseguir un trabajo estable en lo que me gradué. La mayoría de las veces no obtuve respuesta. Solicité a varias ciudades de los Estados Unidos y a Puerto Rico a través de las páginas como Indeed y Clasificados Online. Y como la vida me ha enseñado tantas veces, las cosas suceden cuando menos te las esperas.

Terminé viajando dos veces para Puerto Rico en menos de un mes por entrevistas de trabajo. Yo que siempre pensé que me iba a quedar en Boston por muchos años porque en mi Isla el desempleo está por las nubes. Parece que las oraciones de mi familia, amigos y hasta del párroco de mi iglesia están haciendo efecto.

Regresé a Boston hace poco más de una semana para hacer mi mudanza para Puerto Rico de manera permanente. Vendí los muebles grandes, regalé ropa y cosas del hogar, empecé a enviar cajas para casa con cosas que no uso mucho y boté mucha basura. En fin, el ejercicio que nunca había hecho en mi vida, lo hice en casi dos semanas. Tambié eso incluye que muchas de esas cosas las bajé por las escaleras porque el ascensor se ha dañado como 3 ó 4 veces y que mi apartamento queda ubicado en el quinto piso. Mis piernas y pulmones piden a gritos un descanso.

Ahora, que estoy sentada en un mattress de aire, miro mi apartamento vacío. Es el fin de una era. Una era de dos años, pero que fueron los más intensos de mi vida. Una era en el que aprendí a ser independiente y vivir por mis propios medios. Una era en que conocí personas de muchas partes del mundo y que compartimos muchos momentos duros y alegres. Una era en el que dejé todo lo conocido atrás y me pude conocer mejor. En la que perdí una relación amorosa, pero aprendí a sanar heridas con valor, esfuerzo y dignidad. Conocí el valor de la amistad desde la lejanía y cómo una familia te ama y te apoya desde la distancia.

Mi apartamento, poco antes de entregar las llaves e irme al aeropuerto.


Fueron unos años duros, de muchos cambios, de gran crecimiento personal. Pero ya es hora de regresar a casa, a aplicar lo aprendido y a trabajar duro para conseguir el trabajo que siempre he anhelado.

Fueron dos años, pero fueron bien vividos. Adiós, Boston, fue un gran placer conocerte.

miércoles, 22 de mayo de 2013

¡Me gradué!

Hace 10 días, ocurrió el evento con el que cierro una etapa en mi vida: mi graduación. Ese domingo, que también fue Día de las Madres, fue un logro personal al graduarme de mi maestría en Integrated Marketing Communication de Emerson College. Los que han seguido este blog por los pasados dos años, saben las altas y bajas que he vivido. Hice muchos sacrificios para llegar tan lejos. Sé que tuve que dejar atrás muchas cosas. Tuve que dejar mi familia, mis amigos, una vida entera para progresar y tener mejores posibilidades de encontrar un empleo relacionado a la publicidad o al mercadeo.

Fueron muchas noches y muchos días de largas lecturas, clases, trabajos en grupo y proyectos para no sólo sobrevivir sino pasar las clases y seguir adelante.

Fueron muchas las veces en que me dieron ganas de colgar los guantes y volver a casa porque no podía con la presión. Pero gracias a la ayuda de mis familiares y amigos, pude terminar esta maestría con un buen promedio y con la esperanza de un futuro mejor.

El día de mi graduación fue muy especial para mí porque mi madre estuvo allí. Ella fue la única persona de toda mi familia que pudo estar presente en un momento tan importante en mi vida. Pero su presencia me hizo  muy feliz y el llevarla de paseo por Boston días antes me llenó de mucha alegría. Hace más de una semana que se fue y me hace mucha falta.

El haber llevado mi bandera y desfilar con ella durante mi graduación me llenó de emoción y orgullo. Fui la única en hacer eso, pero no me importó. Lo importante era llevar los colores de mi bandera con orgullo. El recoger mi diploma con la bandera fue lo más emocionante que he hecho en mucho tiempo. El resto de mi familia me vio por internet y se emocionaron cuando recogí mi diploma con bandera en mano. Cuando uno está en el extranjero, lo único que le queda es el orgullo patrio que se lleva en el alma.

Recogiendo diploma con bandera en mano. ¡Orgullo boricua!
Ahora que todo acabó, hay que empezar por la parte dura: buscar un trabajo. Espero poder encontrarlo pronto. ¡A trabajar duro! ¡Pa'lante!

domingo, 5 de mayo de 2013

"Capstoneando": Los últimos días

No había podido escribir antes porque mis últimas semanas del semestre fueron entre caóticas y casi apocalípticas. Aunque parecía no tener fin, salí de eso. Aún no creo que todo acabó. Estar en dos trabajos en grupo a la misma vez fue una locura, pero sobreviví. Espero que las notas sean buenas y por fin cerrar con broche de oro esta etapa de mi vida.

Cuando abril empezó, ya yo estaba agotada. Todavía mi grupo no tenía la mitad del plan de la campaña escrita y yo estaba cansada. El agotamiento era intenso y la creatividad a veces no fluye de esa manera. Por ejemplo, mi grupo pasó 4 horas solamente para sacar el "tagline" o "slogan" para posicionar correctamente a nuestro cliente. Hubo un domingo que lo pasé desde las 10:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. para arreglar y eliminar partes del trabajo escrito. Las reuniones en estas últimas semanas fueron intensas. Días enteros arreglando las tácticas y estrategias. Dos de mis tres comidas diarias fueron de "fast foods" y las comí en los salones de estudios en grupo. Creo que subí un poco de peso gracias a esto; espero que mi mamá se dé cuenta cuando llegue a Boston esta semana.

Arreglando nuestro trabajo, página a página.


El caos y el estrés siguió hasta el día de la presentación. El plan se imprimió dos horas antes de presentarlo ante el cliente, el profesor y compañeros de clases. No pudimos practicar del todo, pero salimos bastante bien cuando presentamos. Lo importante fue que al cliente le gustó la presentación, cómo analizamos la agencia y las ideas que les propusimos. Media hora después de la presentar, el cliente envió un email de agradecimiento por nuestro trabajo. Este tipo de cosas me motivan a seguir buscando trabajo en el área del mercadeo y las comunicaciones. Espero encontrar trabajo pronto.

Ahora que terminé, tengo que solamente esperar por las notas y mi graduación. Quisiera saber que después de todo esto, pueda conseguir un buen trabajo en lo que estudié. Ahora tengo tantas opciones que no sé por dónde empezar. Espero saber qué pasos a seguir pronto. Gracias a todos por su apoyo dentro y fuera de este blog.

Esa es la pregunta.

lunes, 25 de marzo de 2013

"Capstoneando"

Si se preguntan qué quiero decir con ese título, me refiero a mi última clase de la maestría llamada Capstone. Al igual que en Sagrado o en la Universidad de Puerto Rico cuando estudias publicidad, Capstone es una clase tipo taller en la que desarrollas una campaña para un cliente real. Este tipo de proyecto se hace en un grupo y se presenta al final del semestre delante del profesor, el cliente e invitados. Suena un poco intimidante, pero hay que hacerlo. Esta es una de las razones por las que no había podido escribir antes en este blog. He estado de lleno en éste y en otro proyecto para otra clase. No fue muy inteligente de mi parte coger otra clase que requiere muchos trabajos y lecturas, pero qué remedio.

Hasta ahora, he sobrevivido. Ha sido un período caótico y a veces me siento perdida en las reuniones. Nunca me había pasado con los proyectos en grupo; puede que sea el cansancio combinado con el estrés de conseguir un trabajo después de que me gradúe.

Así me siento a veces en las reuniones en el grupo de Capstone.
Creo que la incertidumbre de qué haré después de mi graduación es lo que tiene mi cabeza en otra parte. A veces me da miedo que después de haber llegado hasta este punto en mi vida, no consiga un buen empleo en el campo publicitario y tenga que conseguir un trabajo cualquiera para sobrevivir y saldar mi préstamo. He pensado en solicitar en otros países como Chile y Argentina para tener más opciones, pero no sé cómo empezar. A la verdad que tengo mucho por hacer.

Así me siento a veces, y aún no me he graduado.
Mis trabajos en la maestría me tienen tan ocupada qué prácticamente me paso en la universidad. A veces hay días en que el cansancio es tan monumental, que me da un trabajo inmenso para levantarse de la cama y comenzar el día. Gracias a Dios que no trabajo porque sino estaría a nivel de que me lleven a un hospital.

Sin embargo, el poco tiempo libre lo uso para ver una novela española por internet, jugar Nintendo DS y ver televisión. Hace tiempo no sé lo que es caminar por Boston con una cartera. Llevo el bulto con mi laptop a la universidad todos los días. Parezco que llevo una cruz a cuestas.

Por lo menos pude celebrar mi cumpleaños con algunos compañeros de manera agradable. Era la primera vez que invité gente a mi apartamento y fue una experiencia inolvidable. Los invitados comieron bacalaítos y platanutres Goya (Goya tiene un monopolio en Boston), entre otras cosas y grabamos nuestra versión del baile del Harlem Shake. A la verdad que fue un cumpleaños muy especial.

Espero escribir más novedades sobre este loco semestre pronto. Lo que por ahora les puedo mencionar es que este semestre es una mezcla de bicicletas y relaciones públicas (mis clientes son una tienda de bicicletas y una agencia de relaciones públicas). También espero contarles con alegría que finalmente la primavera llegó a Boston. Estamos en marzo y todavía nieva de vez en cuando. ¡Hasta la próxima!

sábado, 9 de febrero de 2013

Nemo: Mi primera tormenta de nieve

Como puertorriqueña, nacida y criada en Puerto Rico, lo más peligroso en cuestiones climatológicas son los huracanes. El haber crecido en el área este me da una perspectiva de cómo son los huracanes, sus vientos y todo lo que dejan a su paso. Pero cuando se trata de nieve, no tengo idea de lo que va a pasar.

Desde desde principios de esta semana, estaban anunciando que vendría una tormenta de nieve (blizzard como a veces le llaman cuando se pone bien fuerte), pero no tenía idea de lo que iba a suceder y cómo prepararme. Decían que lo venía era grande e hice lo que mi lógica puertorriqueña me dictó: prepárate como si fuera un huracán. Así que fui al supermercado, compré comida enlatada y agua, fui a una ATM (las ATHs americanas) y saqué dinero en efectivo por si acaso los sistemas electrónicos se fueran a pique. Cuando fui al supermercado era todo un caos. Las filas de las cajas llenas y la gente con compras gigantescas. Era como si estuviese en Puerto Rico de nuevo, con la única diferencia es que los americanos no son muy conscientes de lo que compran. Muchos compraban comida congelada por montones y comida que se almacenan en nevera. ¿Qué pasaría con toda esa comida si se iba la luz? A la verdad que la lógica no está presente en los cerebros de mucha gente.

El viernes llegó y la tormenta también. Pensé que sería como los huracanes, pero no fue así. A decir verdad, fue un día bastante aburrido. Nevó sin parar el día entero y en grandes cantidades. Era como si alguien en el cielo estuviese echando libras de azúcar a una mallorca gigante. Eso sí, la luz parpadeó par de veces y pensé que en cualquier momento se iría la luz, pero por suerte no pasó. Vi televisión todo el día y mataba un poco el tiempo con el internet también, pero fuera de eso aburrimiento total.

El bello paisaje desde la ventana de mi apartamento desde el viernes en la noche hasta el sábado por la mañana.

Hoy, paró de nevar en la mañana y salí a ver cómo estaba la cosa afuera. Me envolví como un pastel y llevé mi cámara para documentar cómo quedó todo después de la tormenta. Todo era blanco, más de dos pies de nieve. Caminaba y se me hundía los pies en la nieve. Los carros estaban cubiertos hasta las capotas. Nunca había visto tanta nieve en mi vida. No habían carros corriendo en las calles, sólo se veían unas cuantas personas caminando y tomándose fotos en la nieve. También un grupo de americanos con esquíes deslizándose por la acera. No duré mucho afuera, hacía demasiado de frío. En la tarde salí con una vecina y compañera de clases, anduvimos por un rato y vimos gente paleando y tratando de quitarle un poco la nieve a los carros. Vimos los rieles del tren de la parada cerca de donde vivimos. Después volvimos para nuestro edificio por que no aguantábamos más el frío. Luego, fuimos a su apartamento a comer típica y auténtica comida china porque hoy se celebra el Año Nuevo Chino (año de la serpiente).

Cómo quedó Boston después de Nemo. Mi padre me preguntó si  yo me mudé para Siberia de tanta nieve que cayó.

En fin, ya tuve mi primera experiencia con una tormenta de nieve. Aún no entiendo por qué la llamaron Nemo, si es un nombre asociado con el mar y un pez payaso. Pero con esta experiencia confirmo y me reafirmo en que no me gusta la nieve y no me gusta el invierno.

lunes, 21 de enero de 2013

Año Nuevo, Cambios Nuevos

No sé si la parte de "cambios nuevos" está correcta gramaticalmente, pero refleja lo que me ha ido sucediendo en estas últimas semanas. Desde la última vez que escribí en este blog, ha pasado muchas cosas, pero la motivación es la misma: me gradúo en mayo. Aún no puedo creer que estoy tan cerca de la meta. Una meta que en algún momento de mi vida dejé a un lado y por circunstancias inesperadas la volví a tomar. El camino ha tenido muchos obstáculos y en algún momento pensé que no lo podría terminar. Pero aquí estoy, en pie de luchar y metiéndole mano para tener el preciado diploma en mayo.

Aún no puedo creer que llené esta solicitud. ¡Estoy a ley de ná!


Mis vacaciones navideñas fueron buenísimas. Compartí con amistades, algunas de ellas no las había visto en años y también con mi familia. Estar casi un año fuera de Puerto Rico fue fuerte para mí. Nunca había estado ausente de mi país por mucho tiempo. El recargar mis baterías rodeada de la gente que me quiere en mi Isla adorada fue muy gratificante.

El regresar a Boston fue un poco duro porque sinceramente no me quería ir de Puerto Rico y de toda una vida que he hecho allí. Pero tuve que hacerlo porque el deber me llama y tengo que terminar esta meta que me propuse.

Este año empezó con muchos cambios. Es la primera vez en mi vida que estoy viviendo sola. Me mudé a un apartamento de un cuarto a media hora en tren de mi universidad. Pensé que me iba a dar trabajo adaptarme, pero me adapté bastante rápido. Tener el baño y la cocina para mí sola no tiene precio. Tengo un televisor viejo con caja convertidora en el que puedo ver por antena (y gratis) los principales canales americanos, un canal cubano y el canal del gobierno de Puerto Rico. También hay un canal de religión protestante de Puerto Rico en el que han salido Jorge Rashkee y Yiye Ávila. En el canal del gobierno pude ver en vivo la juramentación del Senado, de Carmen Yulín, el primer día de las Fiestas de la Calle San Sebastián y un concierto de Glen Monroig con la Sinfónica. Esas cosas que uno hace cuando está aburrido y solo.

Otro cambio que hice fue en mi cabello. No se asusten, fue sólo un recorte. Tenía el pelo tan quemado, que pedía a gritos unas tijeras. Fui al "beauty" a que me recortaran y me hicieran un "curly". Hasta ahora mucha gente que me conoce se ha sorprendido de mi pelo tan "corto" y dicen que se ve bien. Por lo menos no perdí los chavos.

En fin, estoy viviendo una vida más independiente comparada a como vivía al principio, en septiembre de 2011. Voy poco a poco convirtiéndome en adulta, de manera tardía, pero un día a la vez. Quiero hacer las cosas como Dios manda y a tomar control de mi vida mientras esté en Boston. Todavía no sé calibrar bien las hornillas en mi estufa de gas, pero es cuestión de tiempo. Sé que creceré un montón de esta experiencia y me servirá para el resto de mi adultez.

Por ahora, a trabajar duro. Es mi último semestre y tengo que botarme para cerrar con broche de oro mi maestría.

domingo, 18 de noviembre de 2012

¡Estoy a ley de ná!

¡Hola a todos! Espero que estén bien y disculpen mi tardanza en publicar una nueva entrada en mi blog.

El pasado martes, 13 de noviembre, fue mi matrícula para mi último semestre de mi programa de maestría en Emerson College. Después de hacer una investigación profunda y pensar qué clases coger para el próximo semestre, tomé una decision con las clases disponibles en el sistema.

Una de mis clases se llama "Capstone" y se trata de montar una campaña con un cliente real. Ya había tomado un curso idéntico en Sagrado cuando estudié Publicidad. Así que en ese aspecto, tengo más experiencia que algunos de mis compañeros. Sé que habrá algunas cosas diferentes en el proceso, pero el resultado será el mismo: presentar la propuesta de campaña al cliente y contestar sus preguntas en torno a ella. Aunque puede que sea un poco intimidante porque estudiantes y profesores de otros cursos pueden ver la presentación.

Cuando entré al sistema de matrícula de Emerson a la 1:00 p.m. en punto, ya una de las secciones de Capstone se había llenado. Según me enteré después, el sistema estaba adelantado por 4 minutos y por eso esa sección, a la que mucha gente estaba interesada, se llenó. Yo fui de las afortunadas que pude entrar a la otra sección. Par de gente se quedó fuera de ambas y mi departamento tuvo que abrir una tercera sección. Si usted es de la UPR y se queja de su sistema de matrícula, ya puede estar tranquilo, en Boston también pasa.

¿Lindo sistema, verdad? ¿Todavía en la UPR es con la pantalla negra con letras de maquinilla blancas?


Después de matricularme en Capstone y en otra clase sobre Internet y los medios sociales, ya estaba oficialmente matriculada para mi próximo y último semestre en Emerson. Me sentí muy feliz y emocionada. Aún no lo puedo creer que estoy a punto de terminar mi programa de maestría. El tiempo pasa volando y he aprendido tantas cosas sobre la marcha que espero llevarlas conmigo siempre. A la verdad que el tiempo pasa demasiado de rápido. Me tardé tanto estudiando mi bachillerato que mi maestría fue casi exprés.

¿Qué pasará el próximo semestre? ¿Será una locura? ¿Conseguiré trabajo aquí o en Puerto Rico? Sólo el tiempo dirá.