Fueron muchas noches y muchos días de largas lecturas, clases, trabajos en grupo y proyectos para no sólo sobrevivir sino pasar las clases y seguir adelante.
Fueron muchas las veces en que me dieron ganas de colgar los guantes y volver a casa porque no podía con la presión. Pero gracias a la ayuda de mis familiares y amigos, pude terminar esta maestría con un buen promedio y con la esperanza de un futuro mejor.
El día de mi graduación fue muy especial para mí porque mi madre estuvo allí. Ella fue la única persona de toda mi familia que pudo estar presente en un momento tan importante en mi vida. Pero su presencia me hizo muy feliz y el llevarla de paseo por Boston días antes me llenó de mucha alegría. Hace más de una semana que se fue y me hace mucha falta.
El haber llevado mi bandera y desfilar con ella durante mi graduación me llenó de emoción y orgullo. Fui la única en hacer eso, pero no me importó. Lo importante era llevar los colores de mi bandera con orgullo. El recoger mi diploma con la bandera fue lo más emocionante que he hecho en mucho tiempo. El resto de mi familia me vio por internet y se emocionaron cuando recogí mi diploma con bandera en mano. Cuando uno está en el extranjero, lo único que le queda es el orgullo patrio que se lleva en el alma.
| Recogiendo diploma con bandera en mano. ¡Orgullo boricua! |
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