![]() |
| Aún no puedo creer que llené esta solicitud. ¡Estoy a ley de ná! |
Mis vacaciones navideñas fueron buenísimas. Compartí con amistades, algunas de ellas no las había visto en años y también con mi familia. Estar casi un año fuera de Puerto Rico fue fuerte para mí. Nunca había estado ausente de mi país por mucho tiempo. El recargar mis baterías rodeada de la gente que me quiere en mi Isla adorada fue muy gratificante.
El regresar a Boston fue un poco duro porque sinceramente no me quería ir de Puerto Rico y de toda una vida que he hecho allí. Pero tuve que hacerlo porque el deber me llama y tengo que terminar esta meta que me propuse.
Este año empezó con muchos cambios. Es la primera vez en mi vida que estoy viviendo sola. Me mudé a un apartamento de un cuarto a media hora en tren de mi universidad. Pensé que me iba a dar trabajo adaptarme, pero me adapté bastante rápido. Tener el baño y la cocina para mí sola no tiene precio. Tengo un televisor viejo con caja convertidora en el que puedo ver por antena (y gratis) los principales canales americanos, un canal cubano y el canal del gobierno de Puerto Rico. También hay un canal de religión protestante de Puerto Rico en el que han salido Jorge Rashkee y Yiye Ávila. En el canal del gobierno pude ver en vivo la juramentación del Senado, de Carmen Yulín, el primer día de las Fiestas de la Calle San Sebastián y un concierto de Glen Monroig con la Sinfónica. Esas cosas que uno hace cuando está aburrido y solo.
Otro cambio que hice fue en mi cabello. No se asusten, fue sólo un recorte. Tenía el pelo tan quemado, que pedía a gritos unas tijeras. Fui al "beauty" a que me recortaran y me hicieran un "curly". Hasta ahora mucha gente que me conoce se ha sorprendido de mi pelo tan "corto" y dicen que se ve bien. Por lo menos no perdí los chavos.
En fin, estoy viviendo una vida más independiente comparada a como vivía al principio, en septiembre de 2011. Voy poco a poco convirtiéndome en adulta, de manera tardía, pero un día a la vez. Quiero hacer las cosas como Dios manda y a tomar control de mi vida mientras esté en Boston. Todavía no sé calibrar bien las hornillas en mi estufa de gas, pero es cuestión de tiempo. Sé que creceré un montón de esta experiencia y me servirá para el resto de mi adultez.
Por ahora, a trabajar duro. Es mi último semestre y tengo que botarme para cerrar con broche de oro mi maestría.

No hay comentarios:
Publicar un comentario